Desde pequeños nos enseñan, o al menos tratan de hacerlo, que todos nuestros actos se verán reflejados en nuestra vida de una forma u otra. Y es cierto, todo cuanto haces, consciente o inconscientemente, tiene una repercusión en nuestras vidas que suele ser directamente proporcional a la importancia que cada uno queramos darle.
¿Que pasaría si ahora decidiéramos mi Dueño y yo, perdernos en un bosque infinito, lleno de arboles, con claros y sombras, con ríos y cascadas, sin nadie mas, solo un mundo infinito de sensaciones maravillosas. Donde el reflejo de nuestras vidas fuera cristalino y limpio, donde no envejeciéramos, donde la lluvia al mojarnos nos dejara una sensación de libertad plena. Un mundo para nosotros dos, un mar infinito, una vida infinita?
Seguramente nuestros sentimientos serían los mismos pero el camino sería infinitamente mas llano y puede que llegáramos a aburrirnos.
Yo decidí darle a El mi mano, consciente de lo que implicaba y sintiendo que podía ser hasta incluso bueno para mi que la situación de ambos fuera la que es. El reflejo que esa decisión ha tenido en mi vida hasta ahora lo veo a diario cuando entro en mi blog, cuando miro de reojo hacia atrás, cuando me escucho hablar con mis amigos, con mi familia, cuando veo mis fotos. Yo he cambiado, soy distinta, soy mejor, mucho mejor y también muy mejorable. Y aun con los días terribles, los menos terribles y los mas maravillosos, me siento bien, me siento nueva, me siento plena.
El ha conseguido que mi reflejo sea cada vez mas cristalino.
Gracias ML. Te quiero "ocho".
Rosema, mayo 2015.
NIEVE EN MI VENTANA
Donde anidan mis sueños. El rincón donde hablan mis pensamientos. La voz de mi alma. Aquí hablaré para mi y para aquellos que deseen asomarse y acompañarme. El lugar donde mis amigos se emocionarán conmigo a la vista de una imagen, un relato, o el grito de un momento de especial estado de los sentidos. Como escribió Harlan Ellison, he necesitado el titulo de su novela " No tengo boca y debo gritar ". He aquí una boca para mis gritos y para todos aquellos amigos que deseen gritar conmigo. Rosema
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los textos y relatos que se publican en este blog sin la autorización expresa de los autores.
Así mismo informo de que las fotos publicadas en este blog, están tomadas libremente de la red o son de mi propiedad. Si alguien, como autor de dichas fotos, no desea que se publiquen aquí, solo deben ponerse en contacto conmigo y serán eliminadas de inmediato.
Muchas gracias.
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viernes, 22 de mayo de 2015
viernes, 8 de mayo de 2015
lunes, 4 de mayo de 2015
LA BRUJULA ROTA
-" Nunca has sentido esa sensación terrible que hace que tu estómago se encoja, que incluso dejes de ver con claridad y que un nudo, que a ti te parece enorme, se coloque en tu garganta y no te deje respirar?". Me preguntó Adriana. Su voz sonaba bajito, a penas sin fuerzas, sus ojos brillaban por el efecto de las lágrimas recientes y sus parpados estaban muy hinchados.
Por un momento me vi a mi misma. Si claro que si. Había sentido esa sensación muchísimas veces, tantas que ya no las podía recordar. Aun así, me estaba resultando imposible poderla consolar. No sabía que decirla.
Hacía unos días que su brújula se había averiado. Siempre se había guiado por ella. La brújula le dijo que la llevaría siempre donde ella quisiera, la prometió que nunca la soltaría la mano, que siempre estaría a su lado y que el camino lo recorrerían juntos. Pero la brújula se rompió.
Adriana tenía un mechón de pelo siempre sobre la cara, como yo. Se lo aparté muy despacito intentando transmitir en ese gesto mucho cariño. Le pregunté: -"¿No te diste cuenta de que la brújula hace ya unos días que te pedía a gritos que la tiraras al suelo para romperse?. A lo mejor lo que ella quería es que aprendieras a caminar tu sola..... O incluso es posible que ella no fuera una buena brújula y por eso se ha roto. No se Adriana....yo pienso que tu camino está ahí, que lo puedes seguir recorriendo. No tener brújula no significa que no sepas como llegar a tu lugar."
Me di cuenta de que todas esas palabras eran palabras de consuelo, pero estaban vacías. Para alguien que tiene un problema de orientación, es muy difícil caminar sin brújula. Por eso siempre se empeñan en llevar una y sin ella están perdidas.
De pronto Adriana me miró y me preguntó: - "¿Y si la brújula realmente está en nuestro interior?, ¿Y si empiezo a confiar en mi?, ¿Y si en vez de buscar un lugar al que ir, me busco a mi misma?"
Fue cuando realmente me di cuenta de que la brújula no se había roto. La brújula seguía con ella y siempre estaría con ella.
Cuando ya se había ido, me sorprendí a mi misma preguntándome si algún día me pasaría lo mismo que a Adriana......
Solo pido una cosa, que mi brújula nunca se rompa y que siempre esté a mi lado. Yo no soy tan valiente como Adriana y aunque se que también tengo una en mi interior, no se, ni quiero caminar sin una brújula sobre mi mano.
No quiero caminar sin "Ti".
Rosema, 03 de mayo de 2015
viernes, 1 de mayo de 2015
MACEDONIA
Dónde sentarnos un rato... Buscaba
asientos para descansar unos momentos, en medio de aquel barullo de música, luz
y colores de toda clase.
La noche en la discoteca Ku de Ibiza tenía promesa de alargarse aún más.
Mi pareja estaba radiante. Sus ojos brillaban resaltando las emociones que se le transparentaban a flor de piel.
Confiando hallar otro ambiente, quizás más tranquilo, tiré de ella.
- " ¿Dónde vamos?"- me dice con un mohín enloquecedor.
- " Tengo sed" - le dije, sin confesar que estaba realmente cansado.
Habíamos entrado alrededor de las diez a la discoteca y salvo unos breves minutos de parada para tomar un Cardhu sobre hielo picado, todo había ido enredado en baile, espectáculo y alguna charla intrascendente.
Realmente los ojos se llenaron de visiones de gente disfrutando de una noche loca.
Los sentidos habían bebido emociones de ritmo, olores, roces de piel, y largas sensaciones de disfrute.
Ese cuerpo ligeramente sudado, su desnudez exiguamente vestida, habían despertado mi deseo. Y todo el ambiente que allí nos empapaba dejaba hora tras hora un regusto a deseo. Los ritmos retumbaban en los oídos y en las entrañas.
El cansancio a las tres y media de la madrugada pesaba sobre todo en mis piernas.
Y allí, en una terraza superior, algo apartada, junto a una pequeña barra bar, lo vi. Era un...¿sofá?, ¿ banco redondo?. Un montón de cojines de colores en forma de... ¡fruta!...donde también se intuían algunos cuerpos semienterrados. No se por qué, o quizá sí, me pareció que aquel espléndido frutero sofá me gritaba llamándome.
- " Ven, sentémonos un rato a descansar"-
Aunque más que sentarnos, lo que hicimos fue lanzarnos sobre aquella montonera de cojines.
Me abracé a una manzana verde y ella lo hizo sobre una pareja de cerezas, alrededor de plátanos y ciruelas.
La música también llegada hasta allí, pero más atenuada que en las ruidosas pistas de abajo y por encima de los gritos que subían desde la pista piscina.
Logré sacudir parte del cansancio y acercarme hasta la barra bar para pedir las bebidas.
Y con ellas regresé hasta donde ella estaba.
No lo vi hasta no estar sentado a su lado. Sólo supe que algo ocurría cuando ella, dándome unos golpecitos con la mano en mi pierna, me señaló su costado izquierdo, el más alejado de mí.
En su cara había un sonrisa extraña, pero en la mía seguro que se plasmó una sorpresa mayúscula.
Sobre su pierna, una mano se movía en una caricia lenta, surgiendo de debajo de un cojín en forma de plátano.
Mi primera reacción se dirigió a retirar esa mano intrusa que osaba acariciar esa piel que yo estaba deseando toda la noche y que ya consideraba mía.
Pero justo cuando alargaba mi mano para retirar a la intrusa, sentí algo caer sobre mí. Se trataba de una fresa gigante, de un rojo intenso, que acaba de posarse sobre mi regazo. Y la fresa traía algo más..... Pues una mano venia bajo ella. Y esa mano no estaba quieta, se movía con suavidad sobre mi bulto de la entrepierna.
Sé que resulta sorprendente pasar de un momento de asombro, por lo que había visto en la pierna de mi pareja, a la sorpresa en forma de fresa, y acabar con una sonrisa paralizada por esas caricias que se movían hábilmente sobre mi pantalón.
No podría calcular si fueron instantes cortos o regodeados y lentos momentos. Pero la complicidad con mi pareja y ciertas sonrisas que aparecieron en aquella macedonia de frutas, olvidaron el cansancio, dejaron de sufrir las estridencias de la música y dieron paso a una sesión de emociones despersonalizadas.
Sólo la excitación envolvió besos, caricias y gemidos.
Y conocí una costumbre ibicenca en cuanto las luces de Ku comenzaron a decirnos que había que abandonar el frutero. Todos los ocupantes de aquel frutero trasladamos nuestro morboso deseo de conocernos más profundamente hasta una playa cercana.
Y allí la luz del amanecer nos sorprendió entre las dunas envueltos en sexo y placer escuchando el sonido suave de algunas gaviotas.
La noche en la discoteca Ku de Ibiza tenía promesa de alargarse aún más.
Mi pareja estaba radiante. Sus ojos brillaban resaltando las emociones que se le transparentaban a flor de piel.
Confiando hallar otro ambiente, quizás más tranquilo, tiré de ella.
- " ¿Dónde vamos?"- me dice con un mohín enloquecedor.
- " Tengo sed" - le dije, sin confesar que estaba realmente cansado.
Habíamos entrado alrededor de las diez a la discoteca y salvo unos breves minutos de parada para tomar un Cardhu sobre hielo picado, todo había ido enredado en baile, espectáculo y alguna charla intrascendente.
Realmente los ojos se llenaron de visiones de gente disfrutando de una noche loca.
Los sentidos habían bebido emociones de ritmo, olores, roces de piel, y largas sensaciones de disfrute.
Ese cuerpo ligeramente sudado, su desnudez exiguamente vestida, habían despertado mi deseo. Y todo el ambiente que allí nos empapaba dejaba hora tras hora un regusto a deseo. Los ritmos retumbaban en los oídos y en las entrañas.
El cansancio a las tres y media de la madrugada pesaba sobre todo en mis piernas.
Y allí, en una terraza superior, algo apartada, junto a una pequeña barra bar, lo vi. Era un...¿sofá?, ¿ banco redondo?. Un montón de cojines de colores en forma de... ¡fruta!...donde también se intuían algunos cuerpos semienterrados. No se por qué, o quizá sí, me pareció que aquel espléndido frutero sofá me gritaba llamándome.
- " Ven, sentémonos un rato a descansar"-
Aunque más que sentarnos, lo que hicimos fue lanzarnos sobre aquella montonera de cojines.
Me abracé a una manzana verde y ella lo hizo sobre una pareja de cerezas, alrededor de plátanos y ciruelas.
La música también llegada hasta allí, pero más atenuada que en las ruidosas pistas de abajo y por encima de los gritos que subían desde la pista piscina.
Logré sacudir parte del cansancio y acercarme hasta la barra bar para pedir las bebidas.
Y con ellas regresé hasta donde ella estaba.
No lo vi hasta no estar sentado a su lado. Sólo supe que algo ocurría cuando ella, dándome unos golpecitos con la mano en mi pierna, me señaló su costado izquierdo, el más alejado de mí.
En su cara había un sonrisa extraña, pero en la mía seguro que se plasmó una sorpresa mayúscula.
Sobre su pierna, una mano se movía en una caricia lenta, surgiendo de debajo de un cojín en forma de plátano.
Mi primera reacción se dirigió a retirar esa mano intrusa que osaba acariciar esa piel que yo estaba deseando toda la noche y que ya consideraba mía.
Pero justo cuando alargaba mi mano para retirar a la intrusa, sentí algo caer sobre mí. Se trataba de una fresa gigante, de un rojo intenso, que acaba de posarse sobre mi regazo. Y la fresa traía algo más..... Pues una mano venia bajo ella. Y esa mano no estaba quieta, se movía con suavidad sobre mi bulto de la entrepierna.
Sé que resulta sorprendente pasar de un momento de asombro, por lo que había visto en la pierna de mi pareja, a la sorpresa en forma de fresa, y acabar con una sonrisa paralizada por esas caricias que se movían hábilmente sobre mi pantalón.
No podría calcular si fueron instantes cortos o regodeados y lentos momentos. Pero la complicidad con mi pareja y ciertas sonrisas que aparecieron en aquella macedonia de frutas, olvidaron el cansancio, dejaron de sufrir las estridencias de la música y dieron paso a una sesión de emociones despersonalizadas.
Sólo la excitación envolvió besos, caricias y gemidos.
Y conocí una costumbre ibicenca en cuanto las luces de Ku comenzaron a decirnos que había que abandonar el frutero. Todos los ocupantes de aquel frutero trasladamos nuestro morboso deseo de conocernos más profundamente hasta una playa cercana.
Y allí la luz del amanecer nos sorprendió entre las dunas envueltos en sexo y placer escuchando el sonido suave de algunas gaviotas.
Wolf, mayo 2015
jueves, 30 de abril de 2015
MI ALFOMBRA MAGICA
Ayer hizo 8 años que me casé y estoy tremendamente feliz.
Feliz porque lo recordé cuando ya había finalizado el día.
Feliz porque al recordarlo no me ha dolido ni un poquito.
Feliz porque me siento como cuando tiré esos preciosos zapatos azules al fondo del armario porque un día llegué a casa con los meñiques destrozados y descubrí que no eran lo que necesitaba.
Feliz porque sin haberlo recordado, pasé una noche estupenda de risas, placer, un pelín de dolor, mucho amor y cariño, con la persona que ahora me acompaña en mi camino, que es mi luz y mi guía, que me está poniendo muy fácil la vida en general y mi vida en mi particular, que es mi maestro y al que sobre todo quiero con toda mi alma.
Si, es mi primer aniversario de boda separada y SOY FELIZ!!!!!!!!.
A la mierda los zapatitos azules y bienvenida la alfombra mágica sobre la que ahora descanso, que me hace volar y me llena de felicidad sabiéndome feliz a mi.
TQML.
Rosema 27 de Abril 2015
Feliz porque lo recordé cuando ya había finalizado el día.
Feliz porque al recordarlo no me ha dolido ni un poquito.
Feliz porque me siento como cuando tiré esos preciosos zapatos azules al fondo del armario porque un día llegué a casa con los meñiques destrozados y descubrí que no eran lo que necesitaba.
Feliz porque sin haberlo recordado, pasé una noche estupenda de risas, placer, un pelín de dolor, mucho amor y cariño, con la persona que ahora me acompaña en mi camino, que es mi luz y mi guía, que me está poniendo muy fácil la vida en general y mi vida en mi particular, que es mi maestro y al que sobre todo quiero con toda mi alma.
Si, es mi primer aniversario de boda separada y SOY FELIZ!!!!!!!!.
A la mierda los zapatitos azules y bienvenida la alfombra mágica sobre la que ahora descanso, que me hace volar y me llena de felicidad sabiéndome feliz a mi.
TQML.
Rosema 27 de Abril 2015
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