Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los textos y relatos que se publican en este blog sin la autorización expresa de los autores.

Así mismo informo de que las fotos publicadas en este blog, están tomadas libremente de la red o son de mi propiedad. Si alguien, como autor de dichas fotos, no desea que se publiquen aquí, solo deben ponerse en contacto conmigo y serán eliminadas de inmediato.

Muchas gracias.

jueves, 30 de abril de 2015

MI ALFOMBRA MAGICA

Ayer hizo 8 años que me casé y estoy tremendamente feliz.

Feliz porque lo recordé cuando ya había finalizado el día.

Feliz porque al recordarlo no me ha dolido ni un poquito.

Feliz porque me siento como cuando tiré esos preciosos zapatos azules al fondo del armario porque un día llegué a casa con los meñiques destrozados y descubrí que no eran lo que necesitaba.

Feliz porque sin haberlo recordado, pasé una noche estupenda de risas, placer, un pelín de dolor, mucho amor y cariño, con la persona que ahora me acompaña en mi camino, que es mi luz y mi guía, que me está poniendo muy fácil la vida en general y mi vida en mi particular, que es mi maestro y al que sobre todo quiero con toda mi alma.

Si, es mi primer aniversario de boda separada y SOY FELIZ!!!!!!!!.

A la mierda los zapatitos azules y bienvenida la alfombra mágica sobre la que ahora descanso, que me hace volar y me llena de felicidad sabiéndome feliz a mi.

TQML.



Rosema 27 de Abril 2015

sábado, 11 de abril de 2015

NOS ENCONTRAMOS EN UN RATITO, MIENTRAS SOÑAMOS





Y así fue, mientras soñábamos nos encontrábamos todas las noches.  Nos tocamos de arriba a abajo. Tapas mis ojos con tus manos mientras me susurras....-"eres mía, solo mía"...

Una de tus manos recorre mi cuello y aprieta ligeramente mientras con la otra mano manejas tu fusta dando suaves pero intensos golpes en mi clítoris.

Después me inclinas sobre el potro y utilizas el flogger con precisión y fuerza pero mirándome a los ojos sin perder detalle de ninguno de mis parpadeos, entendiendo cada uno de mis gemidos y de mis lamentos.

Tras una lista interminable de azotes y con mi culo de un rojo intenso, juegas con las velas, rojas también, del mismo rojo intenso que mi culo. Boca arriba sobre la mesa dejas caer un reguero de cera con el que recorres mi cuerpo, juegas con mis pezones y los estiras como si fueran chicle, la cera cae sobre ellos y se ponen aun mas duros de lo que ya estaban, cubiertos de cera roja veo como los miras...como los tocas....como los deseas....totalmente arqueada, sentía la cera bajando desde mi ombligo hasta el mas preciado objeto de tu deseo y que tan bien cuidas.

Me colocas de rodillas delante de ti y con el flogger retiras la cera....primero pezones, mmmmmm, que dolor...que placer....y así con el resto del cuerpo hasta llegar al coño, en donde utilizas una paleta de madera, Los golpes son tan excitantes que noto mi humedad....no puedo mas...Levanto la mirada para pedirte permiso.

Siento tanto placer al ver tu cara y al sentir tus deseos que creo que me voy a desmayar, por fin me follas, fuerte, desgarrado, duro y después suave, y de nuevo duro, hasta que tu oro cubre mi cuerpo y llena mis entrañas, mezclándose con mi pasión y con mi miel.

No podía mas, no podíamos mas.....!!!!!

Nooooo, me despierto....porras...ahora nooooo. !!!!!

Despierta ya pero con los ojos cerrados, alargué mi mano buscando entre mis sábanas tu cuerpo pero no estaba. Una lágrima recorrió mi mejilla mientras una sonrisa se dibujaba en mi boca, que ya es tuya, mi Amor. Curiosamente mi culito estaba rojo y mis pezones ardían...Fue un sueño o estuviste aquí de verdad?

Te sueño mi Señor, Wolf_Olaf.

Rosema, abril 2015

viernes, 10 de abril de 2015

HASTA EL AIRE QUE RESPIRO, YO MI VIDA, TE REGALO


Los mordiscos de mi Lobo me apasionan. Me apasionan porque ha devorado la vida de forma tan intensa que no puedo por menos que envidiarle. Esos mordiscos son las historias vividas y las anécdotas que han enriquecido su vida y su persona. Este es uno de ellos.

Recuerdo la noche en que me habló de Bianca y Leonardo. Esa historia me conmovió de tal manera que no he podido evitar pedirle permiso para poderla compartir con todo aquel que quiera leerla.

Todo empezó en una de nuestras veladas interminables...Estábamos escuchando música y El me pidió que buscará una canción en internet: “Te regalo yo mis ojos”.

 No conocía la canción pero sorprendentemente despertó muchos sentimientos en ambos, no sólo en El.

La escuchamos mientras nos mirábamos a los ojos y cuando terminó, vi como la emoción había enmudecido su boca y humedecido sus ojos. Estaba realmente emocionado. Yo estaba muy sorprendida, jamás le había visto así y eso hizo que mi curiosidad por lo que significaba aquella canción se incrementara hasta límites insospechados.

Mi Lobo intuyó mi curiosidad y comenzó a relatarme la historia.

La historia comienza con un viaje que tuvo que realizar Leo a Milán. Era un ejecutivo de una marca de coches que obviaremos para no hacer publicidad gratuita como dicen en la TV. Tenía que desplazarse a Milán para una importante reunión. Como suele ser habitual en este tipo de actos, se acostumbra a salir a cenar y luego tomar unas copas en algún lugar de moda. Pues bien, eso fue exactamente lo que hizo Leo junto con el resto de compañeros que asistieron a la reunión.

Se dirigieron a una discoteca situada a no mucha distancia del hotel en el que se hospedaban todos, El Gran Hotel et De Milán. Era una discoteca pequeña, acogedora y en el escenario cantaba una joven con un precioso pelo rubio que caía sobre sus hombros. Sus grandes ojos verdes iluminaban la sala y su voz rota llenaba el ambiente.

Leo se quedó tremendamente impactado, era una mujer delgada, de pequeña estatura y aspecto débil pero su voz transmitía una fortaleza que dejaba con la boca abierta a todo aquel que se fijaba en ella. En varias ocasiones, debido a la proximidad de la mesa con el escenario, sus miradas se encontraron.

Al ser un grupo importante de clientes, el dueño de la discoteca invitó a la cantante para que se sentará con los ejecutivos y el sitio que ella escogió fue precisamente a su  lado, junto a Leo.

Comenzaron a hablar, reír, compartir anécdotas, hasta que la noche fue dejándolos solos. Cuando llegó la hora del cierre del local, Leonardo se ofreció a acompañar a Bianca a su casa y ella aceptó. El taxi también les dio intimidad. Por lo que una mirada bastó para que Leo supiera que el chofer debia modificar la dirección para dirigirse a Vía Alessandro Manzoni, 29, la dirección de su hotel.

La noche puso en evidencia las condiciones de dominante y sumisa. La entrega de aquella criatura delicada elevó sus sentimientos y emociones hasta cotas intensas. Pasaron cuatro días inolvidables y el último de ellos, Leo puso especial interés en conquistarla. Era un depredador, y esa vez no iba a ser menos. La hizo regalos, la invitó a los mejores restaurantes, pasearon por preciosos jardines y Milán fue testigo de las artes seductoras de aquel lobo español y la sumisión de aquella preciosa criatura.

Muchos momentos de aquellos días los emplearon en un sexo arrollador. Y el descubrimiento de que juntos constituían algo emocionante, les hacía buscarse apresurados, como si el tiempo se les estuviera escapando entre abrazos.  

Cuando llegó el momento de volver a Madrid, el no quiso que le acompañara al aeropuerto, era consciente de que la aventura ya había terminado...no quería alargarlo más. La metió en un  taxi, sin apenas más que el último beso apresurado. Y allí se quedó Leo, en la puerta del hotel, a punto de coger otro taxi que le llevaría en dirección al aeropuerto. El aún recuerda que pudo vislumbrar una lágrima en la mejilla de ella

Esa escena para cualquier viandante que la hubiera observado habría sido clarísima. Él se iba sin mirar atrás, con una sonrisa en su boca y satisfecho. Ella se perdía en aquel  taxi, con ojos tristes, una sonrisa melancólica y seguramente,  echándolo de menos sin que se hubiera alejado ni dos metros de la puerta del hotel.

Pasaron los años y Bianca le enviaba alguna que otra carta que Leo nunca contestó. Lo último que ella le envió fue un sobre con una carta que decía así: "Ti ricordo, caro Leo". En el sobre había un casete con una canción que se titulaba "te regalo yo mis ojos". Leonardo la escucho solo una vez y el sonido de aquella voz rota fue como un puñetazo de recuerdos. Una estrofa de la canción se quedó grabada en su memoria para siempre aunque no volviera a escuchar la canción hasta unos cuantos años más tarde...

 

".....Tú que ahora me has enseñado

Como no se quiere más

Te regalo yo mis ojos
Mis cabellos y mi boca
Y hasta el aire que respiro
Yo mi vida te regalo,
Así espero que comprendas
Que mi amor es algo grande
Y que el tuyo solamente
Vale poco casi nada..."       


(Gabriella Ferri. “te regalo yo mis ojos”)



Yo estaba impresionada y emocionada. Allí estaba con Leo, mi Lobo. Fui consciente entonces de que una sombra de remordimiento oscurecía su mirada. Se sentía culpable. Él no se había enamorado, ella sí......En su juventud ni siquiera reparó en eso, solamente el día que recibió la carta con la canción grabada fue consciente del sufrimiento de Bianca. Pero su instinto de supervivencia y su afán de apartar de su cabeza todo lo que le hacía sufrir, hicieron que se olvidara de Bianca y la escondió en una esquinita de su pensamiento.

En ocasiones la recordaba pero nunca había hablado de ello antes con nadie. Era la primera vez y me había escogido a mí para hacerlo. Esto me hizo pensar. Me sentía identificada con Bianca, yo soy extremadamente sensible y enamoradiza, aspectos que también la caracterizaban a ella.  

¿Puede ser que yo sea la forma de redimirse de aquella culpa escondida en su cabeza? Quién sabe.¡....

 Miró mis ojos y supo leer en ellos, disipó mi duda con una sonrisa y me dijo... –“Mi niña, nunca me enamoré de ella, ese fue mi pecado. Mi penitencia es haberme enamorado de ti como no lo he hecho con nadie. Te quiero vida mía.”

Y tras esas palabras, en nuestro silencio, sonó de nuevo la canción.

https://youtu.be/gcyBk50va2k

Rosema. abril 2015

lunes, 6 de abril de 2015

ALBAHACA


Su mirada era morena y apasionada. Yo había hablado con ella en muchas ocasiones a través de aquellas, ya desaparecidas,  salas de chat. Su inteligencia y la emoción de sus ideas me había cautivado.  Deseaba conocerla, verla y comprobar que la imagen que había dibujado correspondía a alguien de carne y hueso. ( Inquietudes que genera el ciberespacio!)
La ocasión me la proporcionaba aquella excursión  de pesca, que debía partir de un puerto cercano al lugar donde ella residía.
Adelanté el viaje en coche unas horas, para pasar a verla. Mi aviso había sido acogido de buen grado. O al menos así me lo pareció a mi.
Sus pasos eran firmes, y la sonrisa que vestía eliminó enseguida los nervios iniciales.

- " Me alegro de conocerte Wolf" -

Dos besos en la mejilla me dieron también cordialidad . Pero lo que recuerdo con nitidez, fue aquel aroma profundo, pero no cargante. Perfume fresco, perfume inusual, no conocido. Algo me hizo pensar en hierbas  aromáticas. Debe ser cierto que la principal propiedad de las hierbas aromáticas, consiste en la cualidad de condimento de los alimentos.   Quizás por eso, sentí apetito .. Puede ser !

- " Encantado de conocerte, Ana. Se me ha hecho mas tarde de lo que esperaba. Confío que puedas dedicarme unas horas. Así es que si te parece,  nos vamos a tomar algo y luego cenamos. Tengo unas ganas tremendas de contarnos muchas cosas."

Su sonrisa asintiendo, mientras le abría  la puerta del coche, coincidió de nuevo con esa oleada de aroma. Siempre he sido movido por los aromas. La exquisitez de algunos me conmueve. La profundidad de otros me emociona. Incluso alguno enciende mis deseos de forma instantánea.
Aquella terraza junto al mar, el sonido de las olas y la tranquilidad y cordialidad de aquel encuentro, confeccionó una tarde propicia a sentirnos tremendamente cómodos. El resultado, valioso y grato, cimentó  una amistad muy profunda y esa corriente que al establecerse hace a los interlocutores mas íntimos.
Dimos repaso a su historia,  a la mía, al intercambio de gustos y aficiones. De amigos comunes y de como estaba evolucionando este mundo nuestro de bdsm.
No voy a contaros detalles de la historia, pues podría ser reconocida y no es ese el motivo de este relato. Solamente os diré que se trata de una mujer excepcional, valiosa bajo todo punto de vista y emocionantemente deseable para cualquier hombre. Y fijaos que no digo " hombre dominante"; debería quizás decir "lobo".
Sus experiencias se habían movido siempre como mujer sumisa, que no buscaba un amo concreto, sino una colección de sumisiones o entregas que enriquecieran su vida e hicieran mas placentero su camino. Sus gustos estaban entre la disciplina inglesa y la sumisión sexual mas completa.
No era lo habitual, no era lo frecuente. Y si sumábamos a ello un gusto exquisito de detalles, me encontraba junto a una de las mas soberbias joyas del mundo de bdsm que había conocido jamas.   
Y la cena en aquel pequeño restaurante marino, fue sabrosa, deliciosa y lenta. Saboreada  hasta tarde, hasta que las horas que llevábamos juntos se hicieron muchas y el dueño del restaurante nos insinuaba la hora de cerrar.
Salimos por la puerta de atrás, pues había cerrado la principal para evitar la entrada de nuevos clientes. Daba a un pequeño jardín donde por encima incluso del  olor a manteles recién lavados tendidos en una cuerda, sobresalía otro que no reconocía yo.

- Uhmmmmmmm   ¡ albahaca ! - exclamó ella parándome.

Y acercándose a unas macetas colgadas en la pared, arrancó unas hojas a puñados. Luego se  acercó a mi, guardó las hojas en su bolso y tomando  dos o tres de ellas, las olió profundamente y, ante mi asombro, las acercó a mi boca ....las restregó sobre mis labios, y sin aviso previo, subió su boca a la mía, con una beso apasionado. Aprisioné su boca, la abracé y el sabor a albahaca me produjo una reacción insospechada, inesperada  incluso por mi mismo.
Devoré su cuello, excitadísimo, hambriento de hembra, salvajemente ansioso.
Sin hablar conduje hasta un rincón oscuro  de aquel paseo marítimo, donde degustamos nuestros cuerpos sin freno, sin hartarnos. Banquete de sexo y emociones que acabó en un postre mutuo con sabor, olor y textura de albahaca.



Wolf Olaf abril 2015